#viajes

El diario de un autoestopista

Más de 1600 km a dedo hasta el norte canadiense

El diario de un autoestopista

 

Fotografía de Kris Krug

En las últimas semanas de verano de 2012, con muchos trapos y algo de dinero en el banco sin planes concretos para el futuro, decidí viajar a dedo a más de mil kilómetros desde la ciudad de industria maderera Prince George, Columbia Británica, hasta Whitehorse, la capital del territorio del Yukón, y luego remar el río Yukón unos 640 km al norte hasta el puesto de avanzada de minería de Dawson City. Esta es la historia de las ruedas y los dedos que nos llevaron al norte.

Fotografía de Kris Krug

I. Son los primeros días de agosto de 2012. Estamos parados a un lado de la autopista Yellowhead, al norte de Prince George, Columbia Británica, cerca de una estación de combustible que promociona café barato. Fuera, la temperatura es de unos 20 grados centígrados y hay tierra por todos lados. A mis pies, tengo una mochila que pesa aproximadamente el 65% de mi peso corporal. Conmigo viene un hombre alto de cabello colorado que se llama Nic. Vamos hacia el norte.

Fotografía de Lindsay

II. El hombre detrás del volante de la pickup es solo un muchacho, de unos pocos años más que yo. Se llama Chris y trabaja como mecánico en un proyecto en una minería de oro. La primera impresión sugiere que es un hombre decente. Habla sobre los trabajos de extracción al norte de la Columbia Británica.

“Aquí se puede hacer mucho dinero si no te importa el medio ambiente”.

Me olvido quién lo dice, pero es cierto. Nic y yo vamos al norte después de un trabajo cuyo objetivo es aparentemente solucionar los problemas causados por la industria de la deforestación, es decir, la falta de árboles. Plantamos a mano cientos de semilleros de coníferas en un día en el medio de bosques talados que parecen que si hubieran sido arrasados por una guerra o un tornado. Ahora vamos a un lugar también remoto para ser alcanzados por la deforestación. Me pregunto por cuánto tiempo.

Pero ahora hace solo 20 minutos que estamos en la ruta hacia Vanderhoof.

III. Vanderhoof es un lugar soleado y relativamente placentero para estar varado. Nic y yo compramos un helado de praliné y hablamos sobre tratar de ser más atractivos como carga. A Nic se le ocurre la idea de convertirse en una máquina automática de historias. “Diga ‘uno’ para escuchar una historia sobre patos. Diga ‘dos’ para escuchar una historia sobre motonetas. Diga ‘tres’ para escuchar una historia sobre Scooter. Nadie quiere escuchar la historia número tres”. Scooter es nuestro jefe, un auténtico excéntrico. Se podría escribir un libro sobre las aventuras de Scooter. Casi un año después de esta escena, estoy por ver a Scooter quedarse dormido en el suelo de una sucia habitación de motel, hablándome entre dientes: “Las personas que viven juntas son aburridas”. Esta frase me provocará alivio por varios meses y probablemente algunos años próximos.

Fotografía de neovain

IV. Todd regresa a Terrace después de una fiesta de graduación de un amigo. Le gusta Eric Clapton y The Doors. También le gusta pescar. Nos detenemos en una cascada cuyo nombre no recuerdo, en algún momento de las últimas horas de la tarde. Tres jóvenes nativas se sientan en el gardarraíl con un cachorro y lo miran fijo. Hay un gran cartel en el prado al otro lado del abismo, sobre la cascada. La frase es la misma que puede verse por todo el norte de Canadá: ESTA TIERRA ES INDÍGENA.

V. Mientras el sol se pone, nos detenemos en Smithers, BC. Allí hay una destilería llamada Plan B. Nic y yo compramos botellas grandes de cerveza negra de avena y cerveza negra amarga, y yo bebo una en el asiento del acompañante, con las piernas apoyadas sobre el tablero del automóvil mientras hablo sobre la pesca y la música de la década del 60 con Todd. Nací a medio mundo de distancia, en una pequeña granja donde se inventaban distintos tipos de cervezas ligeras, pero estas son las cervezas que amé al crecer en Canadá, primero en el este francés envuelto de emociones y ahora en el desordenado occidente. De repente, la puesta de sol provoca euforia.

Fotografía de lesley gouger

VI. Todd nos deja en un puente en Kitwange, BC. Hay un cartel gigante que señala el camino. Whitehorse está a unos miles de kilómetros de allí. Cocino una sopa de cebollas y condimentos mientras Nic arma mi tienda. La noche transcurrió sin problemas, pero cuando pienso en que esta es nuestra primera noche sin ataduras, en que nadie en el mundo sabe dónde estamos, me siento liviana. El sentimiento es inusual pero no desagradable. Me duermo fácilmente.

VII. Pasamos la mañana deambulando por Kitwanga entre intervalos en que hacemos dedo a los equipos de deforestación. Esto no tiene ningún sentido, lo sabemos; un escarificador no nos llevará a Whitehorse. Lo hacemos de todos modos por puro optimismo. Kitwange es una ciudad hermosa y desolada al igual que todos los pueblos de puestos de avanzada: hay un sentimiento agobiante de que alguien está tallando, con uñas y dientes, hasta los huesos, un pequeño enclave de comodidad humana contra una naturaleza que puede ser hermosa pero también es salvaje, inflexible y áspera. Hay esfuerzo, agallas y coraje en la madera de estas casas.

VIII. Solo estuvimos bromeando a un lado del camino de Kitwange durante unos 20 minutos cuando se detuvo un pequeño sedán verde. Aún no lo sabemos, pero esta será nuestra salvación. En el sedán viene un hombre llamado Bobby y un perro llamado Voodoo. Bobby tiene más tatuajes que los que se podrían contar, incluido un reloj estilizado en su cráneo. Bobby acaba de romper abruptamente una relación en el sur y viaja de manera alocada a Whitehorse. Casi no cabemos, pero todos estamos muy entusiasmados con esta organización.

Fotografía de Christiaan Triebert

IX. Las siguientes 16 horas pueden describirse mejor en términos de paisaje. Hay lagos brillantes y rocas de colores inusuales. El bosque es más profundo, no hay deforestación a esta altura, y los horizontes son más bastos. Cuando llegamos al país de las llamas, comenzamos a ver altos adelfillos púrpura por todos los lados. Un bosque quemado es una imagen que nunca olvidas. A veces, Bobby y yo hablamos sobre esto o señalamos cosas que nos maravillan, pero las horas son largas, y no es posible hablar todo el tiempo, por lo que a veces nos inunda un silencio confortador. A veces leo Las dos torres de Tolkien. Encaja bien aquí.

Fotografía de Boris Kasimov

X. En lo que nos pareció nada de tiempo, llegamos al estacionamiento de Yukon Brewing, una microservecería de Yukón, con sede en Whitehorse. Sentimos que la situación requiere de una cerveza. Mañana buscaremos una canoa, un barril anti-osos y whisky para el camino, pero hoy beberemos una fantástica cerveza ligera roja durante la tarde. De verdad siento que no podíamos estar más felices que ahora.




Pinterest Tumblr

Tereza Jarnikova

Tereza es una incansable bloguera de viajes, estudiosa de la matemática y los árboles, e intenta resolver los méritos comparativos de la función y la forma.
Ver más

¿Cuál es el viaje más largo que has hecho?



Comparte tus historias Instagram

Usa el hashtag #sandiskstories para tener la chance de destacarte en este sitio.

Regístrate para obtener ofertas especiales.

Ofertas promocionales especiales y sugerencias de fotografía de SanDisk.